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domingo, 2 de septiembre de 2018

Elegirte


Uno se da cuenta del vacío en el que ha dejado pasar el tiempo hasta que vive de verdad. A veces la vida, no los días quemados, es solo un instante, un día, una semana o un mes. Uno sabe que esta vivo porque duele, porque de repente todo importa y porque cuando ese breve momento se acaba, el resto de su existencia se transforma en un recuerdo al que intenta regresar en vano mientras le queda aliento en el cuerpo. Para mi ese momento fueron las semanas que viví en aquel caserón frente al mar en compañía de David. Debería decir en compañia de David y de las sombras que el llevaba dentro y que convivían con nosotros, pero entonces, tanto me daba. Lo habría acompañado al infierno si me lo hubiera pedido. Y supongo que, a mi manera, acabe haciéndolo. 

El laberinto de los espíritus 
Carlos Ruiz Zafón

lunes, 23 de septiembre de 2013

"...It's a little like dying".



I had made it through a revolution that had taken the lives of loved ones. I had even survived a war, but it was a trivial love affair that almost did me in. 

Marjane Satrapi(2001)


Leí como a los catorce años la historia en Iran de una americana y la cultura de ese país me causo mucho impacto, tanto que lo leí al menos tres veces durante un par de años. Muchos años después una francesa en América me regala un libro sobre una Irani expatriada en Francia que a manera de autobiografía animada relata su historia. Devoré el libro meses después en un solo viaje de avión y su personaje se volvió entrañable para mí. Mas aún cuando me entero por casualidad que hay una película basada en sus libros y le dedique toda una tarde.   

No cabe duda que los libros conectan puntos y las personas son lineas entre ellos. 
    

(Una revolución se había llevado parte de mi familia. Había incluso sobrevivido a la guerra...pero una historia de amor banal casi me mata. )

jueves, 25 de octubre de 2012

Aún lo veo todo blanco


...ella entró y apretó el botón del tercero, trescientos doce era el número que la esperaba, es aquí, llamó discretamente a la puerta, diez minutos después estaba ya desnuda, a los quince gemía, a los dieciocho susurraba palabras de amor que ya no tenía necesidad de fingir, a los veinte empezaba a perder la cabeza, a los veintiuno sintió que su cuerpo se desquiciaba de placer, a los veintidós gritó, Ahora, ahora, y cuando recuperó la consciencia, dijo, agotada y feliz, Aún lo veo todo blanco.

Ensayo sobre la Ceguera  
José Saramago

sábado, 4 de febrero de 2012

Debía de haber algun error...


-O quizás es solo que tenemos mala suerte -dijo Shimamoto-. No hay un error, sino montones. Nuestros caminos se han cruzado una vez tras otra sin que nos encontráramos. 


Al sur de la frontera al oeste del sol. 
De esos libros que lees en un solo viaje 






lunes, 23 de enero de 2012

Norwegian Wood


Soundtrack del post

Hay libros que suceden en tu vida de una forma tan cruel y tan sútil al mismo tiempo. Letras que te calan los huesos, que te revolotean en el pensamiento, que te inyectan sensaciones. Compre Tokio Blues no para mí, sino como un regalo y ahí empezo la historia. Resulto ser el eslabón de una cadena que ya se arrastraba hace años y, aunque no lo comprendí de inmediato, hoy se que tenía que ser así. A veces devoro historias tan rápido que debo regresar a disfrutarlas, no se cuantos veces he releido fragmentos de esta, solo se que hacía mucho tiempo que algo no me movia de esa manera. Quizá tambien porque la leí no solo desde mis ojos, no lo pude evitar.

Platicaba aquella tarde sobre si los artistas, especificamente los autores, tenían idea de la cantidad de historias que se desatan o se cruzan a través de su obra. A muchos les sucede con la música, yo suelo tener mas romances con los libros. Esa mística que encierra los vínculos, a veces secretos. Sin querer me cruce, pero no me arrepiento. Curiosamente, los libros especiales nunca terminan en mi librero.

Dejo correr la historia que ya traía arrastrando este libro e Inicio una historia nueva con él, sin nombre ni apellido, me pertenece, porque justo por eso la literatura es universal. La próxima vez me lo regalaré a mí.

..."Seguir conectado puntos a pesar de todo, puntos que conectan a este presente que en el futuro será pasado". Si alguna vez logras llegar a la última página, debes compartirmelo.



jueves, 19 de enero de 2012

Tokio Blues me sigue hablando...




—Háblame —me rogó Midori—. Querías decirme algo, ¿verdad?
—No pretendo justificarme, pero aquel día estaba exhausto, aturdido —dije—. No percibía
bien las cosas. Sin embargo, al dejar de verte, lo he comprendido. Hasta ahora, he tirado hacia delante porque tú estabas a mi lado. Sin ti me siento desesperado, solo.






lunes, 9 de enero de 2012

Darme cuerda

Es amargo no poder verte, pero, si tú desaparecieras, mi vida en Tokio sería mucho más
dura todavía. Es pensando en ti, por las mañanas, en la cama, como me decido a darme cuerda y a vivir un nuevo día. Del mismo modo que tú luchas por seguir adelante allí, yo debo luchar por seguir adelante aquí.

Tokio Blues

miércoles, 4 de enero de 2012

La memoria es algo extraño...


...Sin embargo, ahora la primera imagen que se perfila en mi memoria es la de aquel prado. El olor de la hierba, el viento gélido, las crestas de las montañas, el ladrido de un perro. Esto es lo primero que recuerdo. Con tanta nitidez que tengo la impresión de que, si alargara la mano, podría ubicarlos, uno tras otro, con la punta del dedo. Pero este paisaje está desierto. No hay nadie. No está Naoko, ni estoy yo. «¿Adónde hemos ido?», pienso. «¿Cómo ha podido ocurrir una cosa así? Todo lo que parecía tener más valor –ella, mi yo de entonces, nuestro mundo– ¿adónde ha ido a parar?». Lo cierto es que ya no recuerdo el rostro de Naoko.
Conservo un decorado sin personajes. 


Tokio Blues

lunes, 24 de octubre de 2011


     La llamada se cortó de repente. Todavía con el auricular en la mano, me quedo contemplándolo un rato. Como si el auricular fuese, en sí mismo, un mensaje importante. Como si su color o su forma contuvieran algún significado implícito. Me lo pienso mejor y cuelgo. Me siento en la cama, espero a que suene de nuevo. Me apoyo en la pared y respiro lentamente, en silencio, fijando la atención en un punto del espacio, ante mis ojos. Compruebo los lazos entre un tiempo y otro tiempo. El teléfono no suena. Un silencio sin promesas llena indefinidamente el aire. Pero yo no tengo prisa. No hay por qué apresurarse. Estoy preparado. Puedo ir a cualquier parte.

¿Verdad que sí? Sí.
   
     Salto de la cama. Descorro las viejas cortinas quemadas por el sol, abro la ventana. Me asomo, alzo los ojos hacia un cielo todavía oscuro. En él, no hay duda, flota una media luna de tonos enmohecidos. Con eso basta. Estamos mirando la misma luna del mismo mundo. Estamos ligados a la realidad por una sola línea. Seguro. Sólo tengo que ir tirando de ella en silencio.

Haruki Murakami
Sputnik mi amor 

domingo, 23 de octubre de 2011

Hilo de los días

«Ya ves, continuamos viviendo, cada uno a su manera, incluso ahora», pensé. Por profunda y falta que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo rutinario, el trabajo de todos los días..., haciendo, según cómo, una buena actuación. 

Haruki Murakami
Sputnik, mi amor

viernes, 14 de octubre de 2011

Al perder a Sumire, muchas cosas murieron en mi interior. De la misma forma que desaparecen muchas cosas de la playa cuando se retira la marea. Lo único que me ha quedado es un mundo deforme y vacío. Un mundo frío y tenebroso. Las cosas que surgieron entre Sumire y yo jamás podrán renacer en ese nuevo mundo. Soy consciente de ello.


En la vida de las personas hay una cosa especial que solo puede tenerse en una época especial. Es como una pequeña llama. Las personas precavidas y con suerta la preservan con todo cuidado, la hacen crecer, la llevan como una antorcha que ilumine sus vidas. Pero, una vez se pierde esa llama no puede volver a recuperarse jamás. Yo no solo he perdido a Sumire. Junto a ella tambien he perdido esa preciada llama.


Haruki Murakami
Sputnik, mi amor 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Sobre dioses y pozos


Que sabes tu del corazón de Job, Nada, pero se todo del mío y algo del tuyo respondio Cain. No creo, los dioses son como pozo sin fondo, si te asomas a ellos ni siquiera conseguiras ver tu imagen, Con el tiempo todos los pozos acaban secandose, tu hora tambien ha de llegar. 

Cain
José Saramago