lunes 11 de enero de 2010

Solo una historia

Respondió un simple "que tengas buen día" de un correo electrónico con asunto fuera de lo personal y así empezó la historia. Él enamorado hasta los huesos, ella con solo deseos de probar. Y como muchas cosas en la vida, comenzó de la nada, tres o cuatro correos después él ya la visualizaba en su vida, en sus días, creía que había encontrado el motivo para seguir en esa ciudad y la razón para continuar con los planes antes frustrados. Ella después de tres o cuatro correos apenas se interesaba por la invitación al café... De cortesía, como muchas veces sucede -Pensó.

Pero varios días y mensajes después el café llegó. Si tan solo ella fuera más clara en cuanto a amabilidad y coquetería se refiere muchas cosas resultarían mejor en su vida. Pero no, hay un dejo de inocencia y credibilidad en su persona que le permite cometer ciertas tonterías de vez en cuando. Meses después ella aún intenta recordar el primer beso y le es imposible tener esa escena en su mente, así de simple era esa historia que ni siquiera pudo fijar en la memoria un momento que pareciera importante cuando se trata de dos. Así que saltémonos el primer beso que debió ocurrir varias semanas después en uno de esos encuentros por los que el tanto insistía.

Pero ella siempre tuvo muy claro que él no podía entrar en su vida, que por mas persona exacta que se acomodaba a sus deseos no era eso lo que ella necesitaba. Ella aún sin darse la oportunidad ya había tomado su decisión, una decisión reforzada con varias situaciones y a la vez una decisión que se tambaleaba cuando descubría que empezaba a sentir algo.

Mientras él se esforzaba por parecer suficiente, por dar más de lo que se le pedía, por exigir lo que creía que le correspondía por derecho, por sorprender, por gustar, por estar presente. Ella salía huyendo de su lugar común en la que él rogaba siempre que se quedara, pero ella no soltaba el ancla, no era necesario jugar a quedarse cuando en realidad no lo anhelaba. No importaba lo mágica que hubiera sido la tarde, siempre debía regresar a su propio lugar, por mas frio que fuera.

Y es que eso que llaman amor es misteriosamente enredado. Si tan solo fuera fácil amar y ser correspondido no habría ni siquiera necesidad de escribir historias como esta. Al final, como casi siempre sucede, ella se cansó de la historia cuando él ya no quiso esperar, el lazo se rompió. No hubo despedida, no había necesidad porque nunca hubo bienvenida. Quizá un par de llamadas mal terminadas, una escena bochornosa, palabras cordiales y la última mirada intercambiada. Él lastimado hasta los huesos, ella sin comprender como había llegado ahí.

No han vuelto hablar desde hace meses y aún los dos a su manera recuerdan la historia y le ponen el final que quieren. Ya ni siquiera intercambian miradas, era mejor evitarlas y justamente mientras se escribe esta historia él se aleja para siempre del camino que alguna vez caprichosamente lo unió con el de ella. Lo más probable es que no vuelvan a verse jamás.

miércoles 30 de diciembre de 2009

Just Do It 2010

Al menos al día de hoy estas son las cosas que visualizo para el 2010, dejaré a un lado la palabra "propósitos" y como leí en uno de mis blogs preferidos seguiré la filosofía de Nike.

1. Cambiar de trabajo y todo lo que ello implique.
2. Terminar mi rompecabezas que ha estado abandonado por dos años.
3. Correr mi primera carrera de 10 km.

4. Retomar las clases de Salsa.

5. Seguir adelante con el plan de Mejora y Control de Finanzas que inicie este año.

6. Las clases de natación ( recordando que ese era un
propósito de hace 6 años :S )
7. Vivir mas tiempo en mi casa, hacerla mas habitable, hacerla mas mía.
8. Aprovechar el efecto despertador para retomar los hobbies que siempre me han taladrado.
9. Cambiar mi fiel computadora por una mas
ad hoc a los nuevos tiempos.
10. Darle tiempo a este blog, le hace falta la mano de un buen diseñador.

11. Realizar uno de esos viajes deseados.

Y el último pero no por eso menos importante

12. Darle tiempo de calidad a mi familia y amigos. Estar ahí para ellos.

lunes 28 de diciembre de 2009

Recuento 2009 Desempolvando Propósitos

Para el año 2008 hice un ritual de esos de escribir los propósitos del año, no a manera de deseos sino a manera de afirmación, como si ya se hubieran cumplido y seguí el ritual al pie de la letra escribiéndolos en un papelito amarillo y hacerlo rollito. Para el año 2009 revise mi lista, palomee algunos y tache otros, mi espíritu navideño no estaba para rituales así que empecé el año con una lista parchada de propósitos. He de confesar que de esa lista de dos años gran parte ya esta completa, otros no tienen sentido, algunos siguen pendiente desgraciadamente y otros son tan ambiguos que no se si puedan cumplirse. Comparto algunos solo por el gusto de justificarme y regocijarme.


Ya me titule. Después del cuatrimestre fallido donde no pude terminar y mi cuatrimestre con solo una materia y además mis meses de trámites por que mi horario de oficina no me dejaba ir a otro horario de oficina lo logré. Ah y con todo y condonación.


Ya supere lo de ______. Aún no puedo creer que eso haya sido un propósito, lo único que me queda claro es que si deseas con todo corazón dejar atrás algo pero sin pensar en como hacerlo las cosas se acomodan solas.


Ya baje 3 kg. No tengo idea de cuanto pesaba en ese entonces, según yo estoy igual, pero lo verdaderamente importante que este año el peso no figura para nada en mi lista de propósitos. Me siento bien así y cuando no me siento bien trato de hacer algo al respecto.


Ya estoy planeando mi curso en Canadá. Este propósito si me hace llorar, no lo he logrado en dos años, claro que el único limitante es el económico. El día de hoy tengo lo suficientemente ahorrado y ganado para darme el cursito canadiense, pero irónicamente no me gustaría gastarlo en eso.


Lo único bueno del ritual del papelito amarillo es que me dejo un buen sabor de boca al desempolvarlo. Este año no habrá ritual, este año habrá un post para tener los propósitos presentes en el medio donde paso la mayor parte del tiempo.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Recuento 2009 Intermedio

Esto es parte del recuento 2009, pero este post es el recuento de todos los años de ti... es el recuento de ti.

Porque has sido lo único medianamente constante en los últimos casi 3 años, porque has estado en esta metamorfosis, en mi saltar de aquí para allá, de gusto en gusto, de proyecto en proyecto, de tendencia a tendencia, porque has soportado mis crisis y los momentos de cruda. Porque me conoces más de lo que me gustaría y por ser tan predecible.

Porque existes, estuviste y estas y porque sé que algún día no estarás como hoy, pero lo que has hecho en mí y por mí siempre perdurará en mis actos y pensamientos.

Soy afortunada por tener ángeles a mi alrededor, tu eres uno de ellos.

Gracias por el 2007, por el 2008 y por este 2009 que ya se nos fue... Bienvenido al 2010

martes 15 de diciembre de 2009

Recuento 2009 Parte II. Dejando atrás ese espacio vacío

A nivel personal y sentimental este fue un año de ruleta de emociones. Todavía a finales del año pasado resentía mucho la pérdida de esa persona que no estaba lista para dejar ir aunque sabía de antemano que no era más que un cruce de caminos. Debo confesar que el inicio de este año me trajo una determinación de salir de la ligera depresión en la que estaba. Lo que sea que haya hecho los siguientes meses pero funcionó.

No sé si fue mi mal enfoque o simplemente las ganas bien intencionadas de querer hacer las cosas al revés pero me dedique a vagar por ahí, a responder a las sonrisas de coquetería que antes me parecían poco interesantes, a pretender jugar con fuego sin quemarme, a distraer a la moral, todo eso desde con mi principio más básico de
sensatez y sobre todo sin perder la esencia costumbrista de provinciana. Aún así de repente me descubrí escuchando palabras de quien no quería escuchar, recibiendo gestos que hubiera preferido pasar por alto y sintiendo que muchos de mis actos resultaban fríos y calculados.

No puedo decir que me desconocí, más bien conocí una parte de mí que no sale a la luz a menudo, una parte menos sensible y mucho más egoísta. Al mismo tiempo conocí a otro "tipo" de tipos diferente al acostumbrado y me di cuenta de muchas cosas acerca del comportamiento masculino que nunca había notado, no puedo negar que aprendí lecciones y salí airosa además.

Y entre la diversidad y la distracción se vino la completa aceptación de que quien se había ido ya no iba a volver y que lo mejor para mí era que ya no volviera. Ese sentimiento de aceptación me trajo una sensación agradable que después se convirtió en claridad. Debo decir que nunca estuve sola, siempre la sutil compañía y regaños de quien no me ha dejado rendirme en los últimos años, y por otro lado el dulce sabor de la complicidad de "niñas bien" mal portadas.

A final de cuentas descubrí que hasta para las situaciones fugaces hay que escogerle bien, que hasta la variedad aburre y estresa y que finalmente los huecos no se llenan solo recibiendo.

Hoy mi nivel de emociones y sentimientos lo describe una onda senoidal con muy pocas variaciones de amplitud. Y lo mejor de todo es que sigo creyendo en todo lo que algún día me hizo sufrir, aún conservo mi capacidad de asombro, mi capacidad de creer y mi capacidad de dar y recibir todos esos sentimientos que me convierten en ser humano. Me quedo con los recuerdos, con las sonrisas, con los planes sin fecha y con las preguntas sin respuesta, al final lo único que sé es que tenía que ser así.

Y ya casi al finalizar el año me descubro dejando atrás ese espacio vacío y haciendo uno nuevo...al fin que ya desgaste mis ganas de hacer las cosas al revés.

martes 8 de diciembre de 2009

El recuento del 2009. (Parte I)

Los días para que termine este año están contados e inevitablemente vienen a mi mente las cosas que he hecho, las que no hice y las que aún estoy a tiempo de hacer. Los fines de año siempre causan en mí sentimientos encontrados, entre nostalgia y expectativa, entre desdén y ansiedad.

Este mes pretendo escribir sobre lo que fue este año. Un año que sentí particularmente rápido, avanzó con pasos agigantados y se me vino encima. Siempre recuerdo los años por los sucesos que los marcan, como el año de aquel viaje, el 2003 el año que entré a la universidad, el 2004 del inicio de aquel gran amor, el 2008, año en que termine mi carrera y compré mi primer automóvil...y así, cada uno tiene uno o varios sucesos de cualquier tipo que lo dejan marcado. Cuento mi vida en sucesos, en etapas, en personas que están a mi lado, en emociones.

Pero este año como que simplemente no lo ubico, el logro tangible que puedo reconocer, es tener en mis manos el título de Ingeniería...no deja de ser importante claro, pero es más bien como requisito en la vida para seguir caminando. Este año por las circunstancias de cambio fue en parte un duro proceso de aprendizaje así que en este post le llamaré así: El año del aprendizaje.

Aprendí a que no todas las personas tienen buenas intenciones, que no basta la palabra para confiar en alguien, que debo de andarme con más cuidado antes de creer que, así como yo, esa persona está siendo sensata. Pero también aprendí que la desconfianza es enemiga de las relaciones.

Me gradué por completo en el arte de “Irme” y "Dejar Ir" cuando algo o alguien simplemente no es para mí o cuando no es lo suficientemente bueno para mi vida.

Aprendí que no me sale bien eso de pretender no involucrarme, porque al final siempre termino haciéndolo, que no me basta el gusto o la atracción, que siempre busco más, lo más mínimo pero que le de valor a mi vida.

Aprendí que los frutos de trabajar duro tardan en llegar o incluso pueden no hacerlo, pero que la satisfacción de hacer las cosas lo mejor posible es de las mejores recompensas.

Aprendí un poco a administrar mi dinero, a no gastar lo que no tengo pero sin dejar de consentirme, a que los mejores momentos y regalos no tienen porque costar tanto. Este año tome la decisión de vivir sola y todo lo que implica, así que aprendí también lo duro pero gratificante que resulta esto.

Aprendí que los amigos llegan con tanta naturalidad pero también pueden irse. Que puedes encontrar cosas valiosas incluso en las personas que nunca se te hubieran ocurrido. Que en ocasiones lo único que te une a las personas puede ser tan frágil, que muchas veces los amigos lo son en nombre a los recuerdos.

Aprendí que es duro el proceso de madurar y crecer, que si te desvías un poco del proyecto original de repente te encuentras en una situación en la que no deseas estar. Que basta una mala decisión para darle un rumbo diferente. Que para atrás ni para tomar impulso.

Aprendí que la intempestividad no siempre sale bien. Que no todas las personas están listas para mí. Que tocar la puerta y esperar a que te abran puede ser una opción, incluso podría no tocar, sino esperar a que me inviten pasar.

Después de todo no le viene tan mal la etiqueta de "El año del aprendizaje", pero aún no termino de recapitular.

Interesante y a veces fastidioso ese interminable proceso de aprender.

miércoles 18 de noviembre de 2009

En un momento de cruda emocional

Muchas cosas han consumido mis pensamientos estos días. A veces soy un carrusel emocional pero que no deja de lado la razón. Creo que ese es mi principal problema, que no puedo ser ni 100% emocional ni 100% racional, o al menos inclinarme hacía alguno de los dos, si fuera así al menos seria más predecible o mas ruda o mas cínica, quizá más congruente.


Un acto que realizo con carga emocional lo evalúo con la razón y entonces me encuentro estúpida y fuera de lugar. Lo que realizo racionalmente lo reviso con el corazón en la mano y entonces me encuentro de lo más fría y calculadora. Me considero una mujer de punto medio y hoy ese maldito punto medio me tiene hasta la madre.


Quisiera ser más egoísta de lo que soy, así por lo menos viviría en una burbuja creada por mí. O un poquito más orgullosa para creer que solo yo tengo la razón y no dársela a nadie más. Quizá serviría ser tantito menos flexible o un poco mas sútil. Un poco más sensible para llorar y luego no avergonzarme ni hacerme la fuerte. Y podría servir ser menos amable con quien no lo meree. Hablar más y escuchar menos, moverle al nivel de conciencia y subirle al nivel de tolerancia. Más valiente y menos impulsiva, menos transparente. Requiero un poco de más prudencia, fidelidad y compromiso, me vendría una rayita menos de soberbia espontánea y de irascibilidad. Mas, menos, el signo que sea pero que se incline la balanza.


No que el egoísmo, el orgullo, la flexibilidad, la sutileza, sensibilidad, conciencia y todas esas virtudes y defectos están en un maldito punto medio que hoy no me deja ni regresar ni seguir adelante, que me permite tener tantas opciones que me agobian, que no me deja definir una postura tan simple, aunque sea equivocada. Y a veces me descubro paseando de un lado a otro sin ninguna premeditación.


He dicho.