sábado, 3 de septiembre de 2011

Adios Agosto, adios

En diferentes momentos de este par de días he estado ante una página en blanco esperando que las palabras fluyan para este post del cual solo tenía claro el título. Escribi, borre, no lo conseguí, me he rendido, no hay palabras, solo diré de nuevo. Adios agosto, adios. Quizá seas la última vuelta de la montaña rusa, quizá no.







jueves, 11 de agosto de 2011

En una tarde de esas


Lo digo sin sentirlo, pero lo digo;
escucho esas palabras que viajan como eco sin destino en mi interior,
que se dirigen sonámbulas hacia ti por amor: hasta pronto.
Hoy no dormí, ni mañana lo haré, ni tampoco pasado mañana,
como no lo he hecho ni ayer, ni antier ni antiayer.
Si el fin del dormir es descansar, y para mí el descanso es saber que tu estás bien,
lo procuro intensamente, aunque por ello tenga que decirte, sin sentirlo: hasta pronto.
Pienso en ti, no lo niego. Te quiero, tampoco lo niego.
Como sigo sin negar que digo sin sentirlo: hasta pronto.


No lo dije yo, lo dijo él y en una tarde de estas que mas puedo hacer sino compartir. 

 No cabe duda, soy [re] buena dejando ir. 
¿Cuándo me iré yo?

sábado, 2 de julio de 2011

Cuestión de administrar

Lo escuché en una llamada telefónica de la que era parte...

Los sentimientos, la primera vez los entregas, la segunda vez los administras, la tercera vez los cobras. 

sábado, 25 de junio de 2011

Reboot

Seguramente a esto le falta un crédito, o una liga de referencia, lo siento, yo solo sé que amaneció un día en mi bandeja de entrada, de esas palabras que llegan el el momento justo. Gracias. 

Sometimes it becomes apparent that previous approaches to a problem haven’t quite worked the way you anticipated. Perhaps you just need to clear away the smoky residue of the past, take a deep breath, and try again with a new attitude and fresh ideas. In golf, it’s known as a “mulligan”; in schoolyard sports, it’s called a “do-over”; and in the computer industry, we say it’s a “reboot.”